Acompañamiento a familias, amistades y allegados

Hay decisiones que pesan mucho

Hay decisiones que pesan mucho.

A veces surge un momento vital de la persona que cambia, y nosotros con él. A veces los cuidados que hasta ahora eran suficientes dejan de serlo. A veces el hogar, por mucho que lo queramos, ya no puede ofrecer todo lo que una persona necesita.

Y entonces, quienes estamos cerca, quienes más queremos a esa persona, tenemos que hacernos una de las preguntas más difíciles

¿Qué es lo mejor ahora?

En Gerontovega sabemos que buscar apoyo puede aparecer de muchas formas.

Muchas veces llega después de mucho tiempo sosteniendo un gran peso en los cuidados, tanto físico como emocional. Cuando la persona cuidadora siente que ya no puede más, aunque haya cuidado con todo el amor del mundo.

Y eso jamás significa haber fallado.

Tampoco significa querer menos.

Ni haber cuidado mal.

A veces, pedir ayuda también es cuidar

Y reconocer que ya no podemos sostenerlo todo puede ser, precisamente, una de las decisiones más responsables y más amorosas de nuestra vida.

En otras ocasiones, la decisión llega de golpe: una caída, una hospitalización, una fractura, una pérdida de autonomía o una situación que no ha dado tiempo a asimilar ni a preparar. De repente, aparece la sensación de tener que decidir demasiado en muy poco tiempo.

Otras veces el cambio va llegando poco a poco: un deterioro cognitivo que avanza, una parte física que ya no se puede sostener igual, una realidad familiar que empieza a pedir otro tipo de apoyo.

En cualquiera de estas situaciones, habituales y humanas, pueden aparecer muchas preguntas: incertidumbre, miedo, culpa, dudas, discrepancias familiares y, a veces, cansancio y sobrecarga ante la responsabilidad de decidir.

Por eso en Gerontovega no solo acompañamos a la persona que viene a vivir con nosotros. También acompañamos a su familia, amistades y allegados.

Puedes venir a conocernos sin compromiso, sin prisas y sin tener que traer una decisión tomada. Puedes visitarnos las veces que necesites, hacernos preguntas, contarnos vuestra situación, explicarnos qué es lo que más te preocupa y ver juntos qué opción encaja mejor. No tienes por qué tener la respuesta perfecta. Aquí, a nuestro lado, no hay prisas.

En este primer momento escuchamos vuestra historia: qué ha pasado, qué necesitáis, qué os preocupa, qué espera la persona y qué esperas tú como familiar, amistad o allegado. También queremos conocer desde el principio sus rutinas, gustos, vínculos y necesidades, porque todo eso forma parte de su historia de vida y nos ayuda a cuidar respetando lo que cada persona trae consigo.

Porque cuidar bien empieza por conocer y porque llegar a Gerontovega no debería sentirse como empezar de cero. Debería sentirse como llegar a un lugar donde alguien ya se ha tomado el tiempo de conocerte.

Una vez tomada la decisión, seguimos a vuestro lado.

Los primeros días pueden vivirse de muchas maneras. A veces la adaptación es rápida. A veces necesita más tiempo. A veces hay emoción, dudas, resistencia, alivio o todo a la vez. Y todo eso también forma parte del cuidado.

Por eso estamos contigo en cada momento. Con reuniones, seguimiento, comunicación y apoyo. Te orientamos si tienes dudas, te contamos cómo va el proceso y te ayudamos a sentir que sigues formando parte. Puedes compartir momentos, participar, estar presente en los cuidados cuando tenga sentido, seguir la evolución, aportar información, colaborar y formar parte de la vida del centro.

Y si no puedes estar tan cerca, también lo entendemos. A veces lo que necesitas es saber que has tomado la mejor decisión posible y que la persona que quieres está bien cuidada y acompañada.

Para eso son importantes la transparencia, la cercanía y un equipo de referencia con quien hablar. Personas estables y presentes, a las que poder preguntar, contar dudas, compartir inquietudes y seguir el proceso sin sentir que lo miras desde fuera.

En Gerontovega las puertas no solo se abren para quien viene a vivir aquí. También se abren para quienes acompañan, quieren, cuidan y necesitan sentirse tranquilos

Estudiamos vuestro caso y te orientamos sin compromiso.