Así
cuidamos
con cercanía.
En Gerontovega acompañamos a cada persona desde su historia, con sus necesidades y sus preferencias. Porque cuidar es mucho más que atender: es comprender, escuchar, caminar juntos y estar cerca cada día.
Cada persona es única.
Y su cuidado también.
Trabajamos en grupos reducidos de entre 15 y 20 personas, con personal estable de atención directa que acompaña, conoce y crea vínculos reales.
- Acompañamiento cercano, día a día
- Apoyos personalizados según cada momento
- Respeto a ritmos, gustos e historia de vida
- Más autonomía, más bienestar, más vida
Nuestras unidades de convivencia son
verdaderos hogares, no espacios institucionales.
Pequeños hogares dentro de la residencia donde la vida cotidiana se comparte: cocinar, conversar, celebrar, pasear…
Vivir juntos, pero con la privacidad y el respeto de cada uno.
El entorno también cuida.
La luz natural, los jardines, los huertos terapéuticos, los paseos al aire libre y los espacios abiertos forman parte de una manera diferente de entender los cuidados.
La naturaleza, la calma y la vida cotidiana al aire libre mejoran el estado de ánimo, estimulan los sentidos y aportan bienestar emocional y físico.
Aquí muchas veces cuesta recordar que estamos en una residencia
Un modelo innovador y humano.
Unidades de
convivencia
Pequeños hogares de 15 a 20 personas.
Equipos
estables
Personal de atención directa que acompaña y crea vínculos.
Atención
centrada
Cada decisión se toma pensando en la persona, no en la rutina.
Apoyos
personalizados
Desde los más sencillos a los más especializados, según cada necesidad.
Bienestar
integral
Cuerpo, mente, emociones y entorno: todo suma para vivir mejor.
25 años de trayectoria, vocación y corazón.
Seguimos adelante con la misma esencia: cuidar como nos gustaría que cuidaran de los nuestros.